miércoles, 13 de julio de 2011

Resumen La Loca de Gandoca

La historia tiene dos ejes semánticos básicos: el amor entre Daniela y Carlos Manuel y el amor por la naturaleza, representado por la lucha de Daniela por salvar el Refugio de Vida Silvestre Gandoca-Manzanillo.
Al inicio de la novela se presenta la zona del Caribe como un ambiente idílico. Daniela cuenta su vida, a propósito de la defensa de Gandoca: ella es bióloga, está recién llegada de Europa, tiene un hijito pequeño. Trabaja en la compañía naviera de su hermano, en donde también labora Carlos Manuel. Allí se conocen y luego se casan.
Carlos Manuel la lleva por varias playas de Limón, donde empieza y crece su amor. En la playa del Árbol de Uva, compran una pequeña propiedad, donde deciden hacer una casita con todos los permisos que la ley exige y tratando de no dañar el ambiente ecológico del lugar. Ella demuestra un gran afecto a la vida silves­tre, una entrega, quiere ser parte de ella.
Carlos Manuel es un hombre trabajador; es el gerente de operaciones de la compañía naviera del hermano de Daniela. También lo apasiona la vida cerca de la playa; parece que antes tuvo algún tipo de vida allí. Ama Talamanca.
Carlos Manuel está plenamente enamorado de Daniela. Su secreto, que sale a la luz años después, es que es alcohólico y no ha sabido tener un tratamiento adecuado. Muere, al final de la novela, por un accidente en auto, cuando manejaba borracho.
Cuando llevaban algunos años de casados -la novela no dice cuántos-, Daniela empezó a observar que una compañía extranjera iba a construir en Gandoca. Hizo las averiguaciones del caso, en cuanto a la legislación, permisos, inversionistas... Fue allí cuando empezó su lu­cha ecológica. Se dio cuenta de que el Gobier­no realmente no protegía esa zona de refugio, aunque la legislación así lo exigía.
Los espacios físicos donde se desarrolla la novela alternan entre el refugio de Gandoca, y la ciudad, posiblemente San José, porque es donde están las oficinas gubernamentales que visita constantemente Daniela.
El espacio político-económico son las decisiones -o la carencia de ellas- en cuan­to a la verdadera protección de Gandoca. Aparecen personajes políticos como el Minis­tro, el Viceministro, un diputado, asesores le­gales, directores, subdirectores, encargados, jefes de oficina, todos ellos con el conoci­miento de lo que deben hacer y la certeza de que no lo hacen porque hay intereses econó­micos de por medio.
La compañía Eco dólares, de capital italiano, haría una urbanización en Gandoca, pero en cubriéndola con el nombre de un hotel. Luego los inversionistas costarricenses y extranjeros com­prarían lotes o propiedades en esta urbanización hasta terminar con el refugio.
El espacio psicológico se da en el gran amor que siente Daniela por la zona de Gandoca y por Carlos Manuel. Se establece un paralelismo entre ambos. Cuando ya no hay definitivamente La conciencia social de Daniela, el respeto por la naturaleza y por la legislación es un espa­cio humano que revela los valores de la obra.
El espacio religioso o espiritual es muy fuerte. Daniela aprendió de Carlos Manuel a ser respetuosa con la Tierra como un organismo o un ente superior. Dentro de este código, está el respeto mencionado antes a Yemanyá. Gracias a esta unión, se dice en el texto, no tuvo frutos un acto de hechicería que hizo Dominique con­tra ella; quería matarla, pero solo tuvo un acci­dente automovilístico.
El orden secuencial que se presenta en la novela es lineal en términos generales; sin embargo, hay muchas pausas que introducen recuerdos de hechos anteriores o establecen juicios sobre acontecimientos que ya se dieron en la narración.
Los acontecimientos que aparecen en la na­rración son relativamente pocos:
Daniela y Carlos Manuel empiezan su relación amorosa.
Daniela visita diferentes oficinas guberna­mentales para tener en claro el daño que le estaban haciendo al Refugio.
Ana Luisa le asigna un proyecto Defensa del Refugio de Gandoca (ad honórem). Su relación con Carlos Manuel crece.
Daniela se da cuenta de que el verdadero negocio del proyecto de los italianos es la venta de lotes.
Daniela conoce a más funcionarios públicos.
Daniela se entera de que Carlos Manuel es alcohólico.
Carlos Manuel intenta tres veces desintoxicase, y lo hace por amor a Daniela.
Daniela participa en varias reuniones comu­nales para informar a los pobladores de Tala­manca de lo que estaba sucediendo; ellos prometen organizarse más.
Daniela es despedida del Ministerio.
El Ministro y otros funcionarios, como el Ti­gre Frío, corren el rumor en Gandoca de que Daniela está loca y es mala gestión que hacer en defensa del refugio, es cuando Carlos Manuel tiene el accidente y muere.
Carlos Manuel muere en un accidente automovilístico, mientras manejaba ebrio.
Dominique, una francesa, construye un pro­yecto turístico junto a la casita de Daniela. Esta trata de impedírselo legalmente, pero ella soborna a varios funcionarios.
Daniela se disfraza de Jorge Boscoso para volver al Ministerio e indagar sobre el mismo problema.
Mariana, la abogada ambientalista, y Danie­la, redactan un último escrito a la Procura­duría mostrando pruebas del proyecto de urbanización y de todas las anomalías y negligencias de los diferentes funcionarios públicos responsables de la protección del Refugio. En la narración se emplea tanto el tiempo cro­nológico como el psicológico. El tiempo cronológico aparece especialmen­te en las partes de la narración vinculadas a las gestiones de Daniela ante las distintas au­toridades para salvar el refugio. El tiempo psicológico se encuentra en las menciones sobre el contacto de Daniela con la naturaleza de Limón. Los valores que prestigia la novela son, en primera instancia, el respeto a la diversidad biológica y la concepción del planeta como una entidad con vida. Esta última idea se puede relacionar con dos inter textos. Las creencias afro-americanas, por la men­ción a la divinidad Yemanyá. Esta divinidad es común en la santería en países como Cuba y Brasil.
La hipótesis Gaia, dada a conocer al públi­co en 1979 por el doctor británico James Lovelock. Según esta hipótesis, el planeta entero se comporta como un organismo vi­vo. El nombre Gaia corresponde a la diosa de la tierra en la mitología griega. Otros valores importantes presentes en la novela son el respeto por la unidad familiar, el apoyo al cónyuge en sus momentos de cri­sis y el amor a uno mismo como principio de respeto hacia los demás.

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